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“El basket es parte de mi identidad”, así de rotundo afirma Ander Calvo Vivas, un joven ingeniero de 26 años, vinculado a Derio, su pasión por este deporte. Además de practicar ejercicio, después de trabajar suele relajarse tocando la guitarra o charlando con sus padres. Podríamos decir que el joven lleva una rutina común salvo porque hace poco se ha convertido en campeón de Europa de triples.

“Fue un sueño hecho realidad ya que tuve oportunidad de conocer a grandes ex-jugadores de la NBA” afirma Ander. Desde hace un tiempo la NBA organiza eventos por el viejo continente para darse a conocer, y promueve diversos concursos y actividades. Este año, y bajo el patrocinio de Foot Locker, se ha organizado el concurso de triples en diferentes ciudades europeas, coincidiendo con el mundial de baloncesto. Finalmente los vencedores de cada ciudad se vieron las caras en la plaza de Callao de Madrid a la que acudieron un total de 15 triplistas.

Destino Nueva York
Aunque natural de Abadiño, se siente muy unido a Derio, donde reside la mayoría de su familia y él mismo suele entrenarse. Ander lleva dedicándole al baloncesto gran parte de su vida. Tras ver jugar a Jordan en los Chicago Bulls trasladó su afición de las porterías a las canastas y fue entonces cuando comenzó su andadura por varios equipos compaginando su hobby con los estudios. Hace años se celebró un evento parecido en el que él y otros dos amigos ganaron el concurso 3x3 y jugaron las finales en Barcelona. Después de aquel éxito decidieron probar suerte en este nuevo campeonato de triples. “Para este encuentro he entrenado durante dos semanas sobre todo en Derio” subraya el joven, y añade: “después de venir de trabajar me proponía encestar 100 triples, y tras comer encestaba otros 300”.

En la final de Callao, y tras pasar la ronda inicial, tuvo que enfrentarse en la última fase a un chico extremeño y por la mínima consiguió alzarse con el título. “De pronto me vi rodeado de fotógrafos y cámaras, fue realmente emocionante” asiente. Además del trofeo, el principal premio es un viaje a Nueva York con una invitación para poder ver un partido de la NBA. Ander se muestra ilusionado ya que, aunque la conoce, la idea de disfrutar la Gran Manzana en un posible nevado diciembre, tiene que ser espectacular.

Este joven aficionado a los deportes y a la guitarra tiene como sueño viajar por los Estados Unidos. Afirma que el baloncesto le ha brindado grandes momentos, buenas amistades y ha llenado un tercio de su vida proporcionándole la auténtica felicidad. Ander no descarta en un futuro dedicarle más tiempo, incluso volviendo a competir de manera profesional.